Hay miles de templates de Notion en internet. Gratis, de pago, para freelancers, para equipos, para estudiantes, para CEOs. El problema es que la mayoría de la gente los descarga, los abre, dice "esto es genial" y nunca los usa.
¿Por qué? Porque un template es la solución de otra persona a su problema. Y tu problema es diferente.
La metáfora del IKEA
Comprás un mueble de IKEA: viene con las piezas y el manual. Si seguís el manual, armás el mueble que está en la foto. Perfecto.
Notion es diferente. Notion te da las piezas y vos diseñás el mueble. Eso significa que primero tenés que saber qué mueble necesitás.
El error más común es buscar el template antes de hacerse esa pregunta.
Tres preguntas antes de tocar Notion
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¿Qué información necesito tener a mano todos los días? No "qué sería útil". Qué usás realmente.
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¿Dónde están los cuellos de botella en tu trabajo actual? ¿Perdés tiempo buscando archivos? ¿Olvidás tareas? ¿No sabés en qué estado está cada proyecto?
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¿Quién más tiene que ver esta información? Un sistema para vos solo es diferente a uno para un equipo de cinco.
El sistema mínimo viable
Después de trabajar con decenas de personas en esto, llegué a la conclusión de que el sistema mínimo que funciona para la mayoría tiene solo tres partes:
- Una bandeja de entrada para todo lo que llega (tareas, ideas, referencias)
- Un tablero de proyectos con estados claros
- Un área de notas y referencias organizada por área, no por fecha
Eso es todo. Todo lo demás es decoración hasta que realmente lo necesitás.
En el Speedboost de Notion construimos ese sistema desde cero, con tu lógica, en 90 minutos.